
La crisis, que ya tomaba visos de realidad, se fue agravando, fruto también de la cada vez mayor presión de la censura, que en los años 50 y 60 llegaba a mutilar de tal modo las películas que, en ocasiones, acababan por ser irreconocibles y completamente ininteligibles.
L los 50, tomando el relevo algunos ayudantes de dirección, en ocasiones de un modo bastanteos directores de prestigio se fueron alejando de la

La mayor novedad que produjo la década de los 50, dominada por la falta de imaginación y de medios, fue la aparición de cineclubes y la apertura al público de la Cinemateca portuguesa, en 1958. Fue también la década de la reaparición de Manoel de Oliveira tras una estancia en Alemania estudiando las cuestiones técnicas relativas al uso del color. En 1956 presenta el documental El pintor de la ciudad, sobre la obra del pintor Antonio Cruz, y tres años después el medio metraje El pan, sobre lo que podríamos llamar el ciclo de la simiente, desde su fecundación hasta convertirse en pan.
En este periodo, el Estado se muestra favorable a la creación de la televisión, a la que ve como un instrumento propagandístico que difunda documentales que elogien al régimen. A pesar de ello, hay que destacar la oportunidad que el Consejo del Cine ofreció a algunos jóvenes cineastas para salir al extranjero a seguir cursos de formación, al tiempo que la televisión proporcionaba, principalmente en el campo del reportaje, el contacto y conocimiento de material técnico moderno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario